Download Comentario y Exposición del Evangelio según San Mateo (William Hendriksen) PDF

TitleComentario y Exposición del Evangelio según San Mateo (William Hendriksen)
File Size5.4 MB
Total Pages758
Table of Contents
                            WILLIAM HENDRIKSEN Comentario sobre  Mateo x eltropical
CONTENIDO
LISTA DE ABREVIATURAS
Introducción a los Evangelios
Introducción al Evangelio según Mateo
Comentario sobre El Evangelio según Mateo
CAPITULO 1
CAPITULO 2
CAPITULO 3
CAPITULO 4
	4:1–11
	4:12–17
CAPITULOS 5–7
	5
	6
	7
CAPITULOS 8–9
	8
	9
CAPITULO 10
CAPITULO 11
CAPITULO 12
CAPITULO 13
CAPITULO 14
CAPITULO 15
	15:1–20
	15:21–39
CAPITULO 16
CAPITULO 17
CAPITULO 18
CAPITULO 19
CAPITULO 20
CAPITULO 21
CAPITULO 22
CAPITULO 23
CAPITULOS 24-25
	24
	25
CAPITULO 26
CAPITULO 27
CAPITULO 28
BIBLIOGRAFIA SELECTA
BIBLIOGRAFIA EN CASTELLANO
BIBLIOGRAFIA GENERAL
                        
Document Text Contents
Page 2

2
[p 3]

COMENTARIO AL
NUEVO TESTAMENTO

por
WILLIAM HENDRIKSEN

Exposición
del

Evangelio según San Mateo







2003

Page 379

379
Simbólicamente hablando, Jesús aquí asegura a las personas oprimidas a las que está
hablando, tanto entonces como ahora, que su yugo, esto es el que él exhorta a que usen, es
benigno,492 y su carga, esto es, lo que él requiere de nosotros, es ligera. Por lo tanto, lo que
está diciendo en realidad es que la sencilla confianza en él y la obediencia a sus
mandamientos nacida de nuestra gratitud por la salvación ya impartida por él, es placentera.
Trae paz y gozo. La persona que vive este tipo de vida ya no es esclavo. Ha llegado a ser libre.
Sirve al Señor espontánea, ansiosa y entusiastamente. Hace lo que él (el “nuevo hombre” en
él) quiere hacer. Cf. Ro. 7:22. Por el contrario, el esfuerzo de querer salvarse por sí mismo por
medio de la escrupulosa adhesión a todas las reglas y ordenanzas artificiales y arbitrarias
sobreimpuestas a la ley por los escribas y fariseos (24:3) significa la esclavitud. Produce
miseria y desesperación. Por lo tanto, dice el Señor, “Venid a mí”.

En el estudio de este maravilloso pasaje (vv. 28–30) hay un hecho que generalmente se
pasa por alto en silencio. Es este: El consejo autorizado [p 529] que Jesús da no es
solamente bueno para el alma; cuando se le hace caso también beneficia enormemente al
cuerpo. El descanso—paz del corazón y de la mente—que Jesús aquí provee es lo opuesto a la
gravísima tensión mental que envía a tanta gente a los doctores, a los hospitales y a la
muerte. La ausencia de paz, sea en la forma de ansiedad o de rencor y ánimo de venganza (el
deseo ardiente de “arreglar cuentas”), puede producir úlceras, colitis, hipertensión, ataques al
corazón, etc. Las enseñanzas de Cristo, si se toman de todo corazón, tienen un efecto curativo
en toda la persona, alma y cuerpo.493 El es un Salvador completo.

Resumen del Capítulo 11

Después del descubrimiento de los Rollos del Mar Muerto muchos han tratado de ligar a
Juan el Bautista con el movimiento de Qumrán. Por ejemplo véase Bibliografía General, bajo
W. H. Brownlee, y J. Daniélou (al final de este libro). Entre las semejanzas que se han
señalado en algunos de los muchos libros y artículos hay las siguientes: Ambos (el Bautista y
la comunidad de Qumrán) estaban asociados con el desierto en los alrededores del Mar
Muerto. Ambos eran austeros. Ambos enfatizaban la necesidad del arrepentimiento y el
bautismo. Ambos se originaron en el sacerdocio (el padre de Juan era sacerdote). Ambos
reaccionaron vigorosamente contra el sistema establecido, esto es, la reconocida autoridad de
fariseos y saduceos, etc.

Hay algunas semejanzas externas, y hay que reconocer que el Bautista puede haber tenido
conocimiento de la comunidad de Qumrán. Sin embargo, en conexión con ciertos puntos más
o menos esenciales, él era diferente. No trató de mantener sus doctrinas en secreto sino que
dio la bienvenida a las multitudes. Lo oían y se convertían no solamente los hombres, sino
también las mujeres (Mt. 21:31, 32). Sus discípulos no eran un grupo altamente organizado,
mantenido bajo control por estrictas reglas y ordenanzas y por un rígido código de disciplina.
Por sobre todas las cosas, Juan proclamaba a un Mesías que ya había llegado. Dijo: “He aquí
el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo”. “Yo os bautizo con agua para
arrepentimiento, pero el que viene tras mí, es más poderoso que yo …”

Pero aunque Juan había hablado con profunda convicción acerca de Jesús, hubo un
momento en que comenzó a tener dudas. Véase Mt. 11:1–19. Así el Bautista envía unos pocos
de sus discípulos a Jesús con la pregunta: “Eres tú el que viene, o debemos esperar a otro?”
Probables razones para esta duda: a. Estaba en una prisión triste y lóbrega y no había sido [p
530] rescatado; b. Las actividades de Jesús, informadas al Bautista, no armonizaban
aparentemente con la manera en que Juan había descrito al Mesías.


492 Griego ; cf. Lc. 6:35. The New Testament in Modern Greek, Londres, 1943, tiene , que en el griego moderno
significa bueno, bondadoso, comparable con una de sus connotaciones en el griego homérico, el clásico y el koiné.
493 Véase S. I. McMillen, op. cit., pp. 60, 62, 67, 70–75, 86. En la p. 99 el autor se refiere a este mismo pasaje. Cita los vv. 28, 29.

Page 380

380
Juan había descrito el juicio venidero (el hacha puesta a la raíz del árbol), pero de los

labios de Jesús salían palabras de gracia, y él realizaba obras de misericordia. Sin embargo,
lo que Juan había dicho era correcto, basado en la profecía. Pero no había podido distinguir
entre la primera venida y la segunda. Así que esperaba que en su primera venida se
cumplieran predicciones que se cumplirán en la segunda venida. Jesús lo trató con mucha
bondad. Hizo que su atención se dirigiera a ese aspecto de la profecía del Antiguo
Testamento—promesas de sanidad, liberación y restauración—que correspondían a su
primera venida, y le dio nuevo ánimo mostrándole que ahora mismo las buenas nuevas se
estaban cumpliendo gloriosamente. Al mismo tiempo defendió a Juan ante el público,
hablando con claro espíritu aprobatorio de la obra que él había hecho como heraldo. Juan no
era una caña mecida por el viento, ni un adulador. Si hubiera sido un adulador, ahora mismo
habría estado en el palacio del rey en lugar de estar en la mazmorra del rey. Por lo tanto, la
gente debía tomar muy seriamente la predicación del arrepentimiento hecha por Juan. No
debían ser como los niños en la plaza del mercado, que muy prontamente condenan lo que
anteriormente aplaudieron, sea en Juan o en el Hijo del hombre.

En la segunda sección (vv. 20–24) Jesús denunció a las ciudades en que había hecho la
mayor parte de sus obras poderosas, porque ellas no se habían arrepentido. Lección: el juicio
no será una cosa ligera para los impenitentes privilegiados.

En la tercera sección (vv 25–30) la denuncia condenatoria es reemplazada por una tierna
invitación. El regreso de los enviados con un informe lleno de entusiasmo es ocasión para que
Jesús pronuncie una emocionante acción de gracias. Concluye con la tierna invitación:
“Venid a mí todos los que estáis cansados y cargados y yo os daré descanso …”

Page 757

757
[p 1065]
Thompson, G. H. P., “The Son of Man: The Evidence of the Dead Sea Scrolls”, ET, 72 (1960, 61).

Torrey, C. C., The Four Gospels, A New Translation, Nueva York y Londres, 1933.

———, Our Translated Gospels, Nueva York y Londres, 1936.

———, Documents of the Primitive Church, Nueva York y Londres, 1941.

———, “The Aramaic of the Gospels”, JBL, 61 (1942).

———, Legendary Lives of the Prophets, Filadelfia, 1946.

Tottenham, C. J., “The Gates of Hell (Mt. 16:18)”, ET, 29 (1917–18).

Trattner, E. R., Understanding the Talmud, Nueva York, 1955.

Trench, R. C., Notas sobre las parábolas de nuestro Señor, Grand Rapids, 1986.

———, Synonyms of the New Testament, Grand Rapids, 1948.

Trueblood, E., The Humor of Christ, Nueva York, Evanston, Londres, 1964.

Valentin, P., “Les Comparutions de Jesus devant le Sanhedrin”, RSR, 59 (2, 71).

Van Dyck, P. “Het gekrookte riet en de rookende vlaswiek”, GTT, 23 (1923).

Van Leeuwen, J. A. C., Het Evangelie van Mattheus, Groninga, La Haya, 1918.

Vardapet, E., “The Revelation of the Lord to Peter”, ZNW, 23 (1924).

Von Hagen, The Roads That Led to Rome, Cleveland y Nueva York, 1967.

Vos, G., The Self-disclosure of Jesus, Nueva York, 1926.

———, The Teaching of Jesus Concerning the Kingdom of God and the Church, Kampen, 1950.

Votaw, C. W., “Peter and the Keys of the Kingdom”, BW, 36 (1910)

Walker, T., Jewish Views of Jesus, Nueva York, 1931.

Walker, W., All the Plants of the Bible, Nueva York, 1957.

Wallace, R., y los editores de los libros Time-Life, The World of Rembrandt, Nueva York, 1968.

Warfield, B. B., Christology and Criticism, Nueva York, 1929.

———, The Inspiration and Authority of the Bible, Filadelfia, 1948.

———, Biblical and Theological Studies, Filadelfia, 1953.

Warren J., “Was Simon Peter the Church’s Rock?” EQ 19 (1947).

Weidenschilling, J. M., Studies in the Gospel according to St. Matthew, San Louis, 1948.

Weiss, J., Die Predigt Jesu vom Reiche Gottes, Gotinga, 1893.

———, Die Idee des Reichs Gottes in der Theologie, Geissen, 1900.

Whitaker, G. H., “The Chief Cornerstone”, Exp. Eighth Series (1918).

Willoughby, C. A., A Critical and Exegetical Commentary on the Gospel according to Matthew,
Edimburgo, 1907.

Wilson, E., The Scrolls from the Dead Sea, Nueva York, 1955.


RSR Recherches de science religieuse
BW Biblical World
EQ Evangelical Quarterly

Page 758

758
Wolff, M., “De Samenstelling en het Karacter van het groote συνέδριον te Jeruzalem voor het jaar

70 Na Chr.”, TT 51, (1917).

Wood, H. G., “The Priority of Mark”, ET (oct. 1953).

Wrede, W., Das Messiasgeheimnis in den Evangelien, Gotinga, 1901.

———, Paul (tr. de Paulus), Boston, 1908.

———, The Origin of the New Testament (tr. de Die Entstehung der Schriften des Neuen
Testaments), Londres y Nueva York, 1909.

Wright, G. E., Biblical Archaeology, Londres y Filadelfia, 1957.

Wurth, G. Brillenburg, De Bergrede en Onze Tijd, Kampen, 1933.

Yaffe, J., The American Jews, Nueva York, 1969.

[p 1066]
Young, E. J., The Prophecy of Daniel, Grand Rapids, 1949.

———, Studies in Isaiah, Grand Rapids, 1954.

———, “The Virgin Birth”, The Banner, (abril 15, 1955).

———, “The Teacher of Rightousness and Jesus Christ”, WTJ, 18 (mayo de 1956).

———, Thy Word Is Truth, Grand Rapids, 1957.

Zahn, Th., Das Evangelium des Matthäus, Leipzig, 1910.


























TT Theologisch tijdschrift
WTJ Westminster Theological Journal

Similer Documents