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Table of Contents
                            Agradecimientos
1. El origen del mito
2. Papas en defensa de los judíos
3. El futuro Papa
4. Un gentil justo: el papa Pío XII y el Holocausto
5. Los medios de comunicación progresistas y la guerra de culturas
6. El muftí de Hitler: el antisemitismo musulmán y la continua guerra islámica contra los judíos
7. Juan Pablo II y la condena papal del antisemitismo
Índice onomástico
Nadie hubiera creído tal cosa en su momento. Desde el final de la Segunda Guerra Mundial hasta los ú
En 1951, el famoso escritor británico Graham Greene pudo elogiarlo como «un papa al que muchos de
La campaña retórica contra la conducta papal durante la Segunda Guerra Mundial empezó con la propaga
un joven autor alemán de izquierdas (y antiguo miembro de las juventudes Hitlerianas). Hochhuth ca
de mayor importancia histórica en la guerra cultural. La clase intelectual de izquierdas no quiere d
Muy pocos de los múltiples y más recientes libros sobre Pío XII y el Holocausto son, en realidad, ob
A finales de 2002, Goldhagen amplió su ensayo convirtiéndolo en un libro de ataque a la Iglesia, A M
Goldhagen no es ajeno a esta controversia. En 1996, creó expectación internacional con la publicació
ampliamente en el pueblo alemán, e intrínseco a su carácter. De esta suerte, el exterminio de judíos
Goldhagen identifica también cristianismo con antisemitismo. Declara que «la responsabilidad máxima
ignorando, de este modo, el antisemitismo ateo de la Rusia soviética, y el hecho de que los nazis
Goldhagen ve a Pío XII y su supuesto antisemitismo como algo que cabía esperar, desde el momento e
Como ha anotado el erudito judío Michael Berenbaum, Goldhagen «omite toda mención a la tradición de
Posteriormente, Cornwell tuvo que retractarse de sus afirmaciones, pero no lo hizo porque se viera p
Eugene Fisher -doctor en cultura y educación hebreas-lamentaba «que resultara triste constatar res
Se han publicado recientemente una serie de libros escritos por eruditos católicos como Ronald J. Ry
en el relato «sensacionalista y carente de fiabilidad» de El Papa de Hitler de Cornwell, como hace n
Otros comentaristas han atacado la falsa erudición de Cornwell, pero sin que ello llegara a perjudic
Uno de los comentarios más devastadores contra la mencionada obra procedió del columnista y editor
católica moderna y, de forma más específica, contra el papado de Juan Pablo II»20.
En Pecado Papal, Garry Wills no sólo ataca a Pío XII por el Holocausto, sino también a Juan Pablo II
Aunque ataca al papado como «una institución profundamente viciada»22,
para él esa palabra»23.
Por lo demás, Wills es tan exagerado en sus ataques a la Iglesia que incluso sus amigos ideológico
Hay algo repulsivamente sectario en las iracundas certezas progresistas de Wills: su convicción plen
críticos de Pío XII (y de Juan Pablo II) apoyan abiertamente. La iroría de que los detractores de Pí
El magistral trabajo de Levai, lamentablemente ignorado por la mayoría de los críticos del Papa, reb
centrar la culpabilidad de los hechos del Holocausto no en Hitler, como figura central de la liquida
Yo mismo me siento plenamente familiarizado con... el importante papel de la Iglesia católica en la
de cinco mil judíos romanos que, siguiendo las instrucciones papales, hallaron refugio en los numero
Los documentos más significativos de los archivos italianos sobre el Holocausto prueban palmariame
En algunos de dichos documentos, como ya es público, se incluyen las órdenes de Hitler a las SS pa
Los documentos de Gilbert muestran cómo Pío XII fue una de las primera figuras en hacer pública la c
norado por quienes critican al Papa, es que Pío XII no sólo proporcionó las pautas de actuación y la
Este libro tratará de acabar con el mito de «el Papa de Hitler», y también tratará de limpiar la man
Gracias a los esfuerzos hechos por muchos escritores de izquierdas, hacha en mano, se suele creer qu
En La Iglesia católica y el Holocausto, Goldhagen declara que «la mayor responsabilidad del odio (
Como apunta el gran estudioso judío de la universidad de Cambridge, Israel Abrahams, en su monumenta
especialmente a los que vivían en Italia y España. Y todavía más: como apunta el historiador Thoma
Durante la Edad Media, Roma y los Estados Pontificios «fueron los únicos lugares de la Europa (occ
España en 1492, de Lituania en 1495 y de Portugal en 1497. Sin embargo, en Italia, la comunidad judí
                        
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y con los sentimientos del pueblo de Eslovaquia»126. Tras la intervención papal, el

presidente Tiso suavizó la presión sobre los judíos eslovacos y redujo las deportaciones

proyectadas.

Las seis protestas oficiales hechas por Pío XII y las numerosas intercesiones orales

realizadas en su nombre en favor de los judíos eslovacos fueron significativas para

detener las deportaciones nazis. Las persistentes plegarias de Pío XII fueron finalmente

atendidas. Aunque setenta mil judíos fueran deportados por el nuevo gobierno pronazi de

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la República Eslovaca, el nuncio papal en Bratislava logró arrancar la promesa al nuevo

régimen de que las deportaciones proyectadas para el futuro serían abandonadas.127 El

notable estudioso judío francés Leon Poliakov ha concluido: «El cese de las

deportaciones de los judíos eslovacos en el verano de 1942 y, por tanto, la supervivencia

de casi el 25 por ciento de los judíos de Es lovaquia, deben ser atribuidas a la presión

ejercida por el Vaticano sobre monseñor Tiso, jefe del gobierno títere eslovaco»128. En

resumen, el papa Pío XII desempeñó un papel fundamental salvando las vidas de

aproximadamente veinte mil judíos eslovacos.

Tributo a Pío XII: elogio de la comunidad judía

Durante toda su vida, el papa Pío XII fue muy elogiado por haber salvado a cientos de

miles de judíos durante el Holocausto. Ya en 1940, Albert Einstein, judío exiliado de la

Alemania nazi, rindió tributo al «coraje» moral del papa Pío XII y de la Iglesia católica al

oponerse «al asalto hitleriano» a la libertad.

Siendo un amante de la libertad, cuando llegó la revolución nazi a Alemania, me dirigí

a las universidades para que la defendieran, sabiendo que siempre se habían

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enorgullecido de su devoción por la causa de la verdad; pero no, las universidades

fueron inmediatamente silenciadas. Entonces me dirigí a los grandes directores de

periódicos, cuyos apasionados editoriales habían proclamado en tiempos pasados su

amor por la libertad; pero ellos, como las universidades, fueron silenciados en cosa de

pocas semanas. Solamente la Iglesia católica salió decididamente al paso a la campaña

de Hitler por suprimir la verdad. Nunca había experimentado ningún interés especial

por la Iglesia, pero ahora siento gran afecto y admiración porque solamente ella ha

tenido valor y persistencia para mantenerse firme en la verdad intelectual y en la

libertad moral. Me siento obligado a confesar que lo que en otro tiempo desprecié,

ahora lo alabo sin reservas.129

A lo largo de las décadas de 1940 y 1950, los judíos elogiaron a Pío XII por haber

salvado vidas judías.130 En 1943, Chaim Weizmann, que llegaría a ser el primer

presidente de Israel, escribió que «la Santa Sede prestó su poderosa ayuda allá donde

pudo, para mitigar el destino de mis perseguidos Al año siguiente, el rabino Maurice

Perlzweig, representando al Congreso Mundial judío, escribió: «Las repetidas

intervenciones del Santo Padre en ayuda de las comunidades judías de Europa han

provocado profundos sentimientos de aprecio y gratitud en todos los judíos del

mundo».132 El31 de julio de 1944, el juez Joseph Proskauer, presidente del Comité

judío Americano, declaró en un discurso en el Madison Square Garden: «Hemos oído

hablar [...] del gran papel que el Santo Padre [ha desempeñado] en la salvación de los

refugiados judíos de Italia; y sabemos de fuentes que merecen nuestro crédito que este

gran Papa ha utilizado todo su poder para dar refugio y ayuda a los oprimidos de

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