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TagsAlexander The Great Achaemenid Empire Hellenistic Period Hasmonean Dynasty Maccabees
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INTRODUCCIÓN A LA LECTURA DE LA BIBLIA - 6

André Paul

El mundo judío
en tiempos de Jesií

historia política

Page 2

INTRODUCCIÓN A LA LECTURA D E LA BIBLIA

Dirigida por t E. Charpentier y A. Paul

Aspira a ser el instrumento de trabajo y reflexión esperado por grupos bíblicos,
comunidades o simples lectores. No se dirige a especialistas, sino a ese am-
plio público que desea leer y comprender la Biblia. De ahí que se hayan re-
dactado todos sus volúmenes en forma eminentemente didáctica y formativa.

Plan de la obra

Antiguo Testamento

1. Historia de Israel hasta Alejandro Magno
2. Escritos del Oriente Antiguo y fuentes bíblicas
3. Pentateuco, Josué, Jueces, Samuel, Reyes
4. Profetas y libros proféticos
5. Salmos y restantes libros

Nuevo Testamento

6. El mundo judío en tiempos de Jesús
7. Los escritos judíos en tiempos de Jesús
8. Cartas de Pablo, Santiago, Pedro y Judas
9. Evangelios sinópticos y Hechos

10. Los escritos de Juan

Vol. 0. Introducción general a la Biblia

ANDRE PAUL

EL MUNDO JUDIO
EN TIEMPOS DE JESÚS

HISTORIA POLÍTICA

EDICIONES CRISTIANDAD
Huesca, 30-32

M A D R I D

Page 67

134 Las ciudades griegas

cf. Deissmann, Licht, 291-192; Smallwood, The Jews, 510). Es-
ta incripción demuestra que los judíos formaban un grupo dis-
tinto y reconocido en la ciudad, pero asimismo indica que fre-
cuentaban sin problema los espectáculos paganos. En Alejan-
dría, el propio Filón es testigo de semejante práctica: en su
Quod omnis probas 141, se congratula de haber asistido a una
excelente representación de Eurípides5.

Laodicea

Ciudad al suroeste de Asia Menor, en Frigia, junto al río
Lycus (hoy Eski Hissar, en Turquía). Antíoco II (261-246 a.C.)
la fundó a mediados del siglo III a.C., dándole el nombre de la
reina Laodice. Tras la batalla de Magnesia (190 a .C) , pasó de
Antíoco III a Pérgamo. Será completamente controlada por
Roma en el 133 a.C., tomada por Mitrídates del Ponto en el 88
a . C , y recuperada cuatro años más tarde por los romanos. En
el 60 un fuerte temblor de tierra señalará el comienzo de su
decadencia.

Puede asociarse la instalación de judíos en Laodicea con el
asentamiento de las dos mil familias en Frigia por Antíoco III,
en los últimos años del siglo III a . C (cf. p. 121). Josefo
(Ant. 14,241-243) ha conservado una carta de los magistrados
de Laodicea dirigida, probablemente en el 45 a . C , al procón-
sul romano. En dicho documento aseguran las autoridades de
la ciudad al representante de Roma, en respuesta a una gestión
del sumo sacerdote Hircano (II) y conforme a sus propias dis-
posiciones transmitidas epistolarmente, que actuarán de forma
que los judíos, «amigos y aliados» (philoi kai symmachoi),
puedan «observar el sábado» y cumplir «las demás observan-
cias (ta loipa hiera), según sus leyes ancestrales (kata tous pa-
trious nomous)». Cicerón, por su parte, relata que, hacia el
62-61 a . C , el gobernador de Asia, Valerio Flaco, confiscó
veinte talentos destinados al templo de Jerusalén (Pro Flacco
28,68): Roma sufría ese año una grave crisis financiera (Stern,
Authors I, 196-197).

Los privilegios y derechos particulares de los judíos de Lao-
dicea fueron abolidos en el año 70.

5 Cf. también De ebrietate \11 y In Flaccum 38. Sin embargo, Filón cambió
más tarde de parecer De agricultura 35.

Asia Menor 135

Sardes

Capital del antiguo reino de Lydia, en la costa oeste de
Asia Menor. Se trata probablemente de la Sefarad6 que men-
ciona el libro de Abdías (v.20), lo que da a entender que la
comunidad judía se remontaba a la época de la dominación
persa (547-334 a . C ; puede verse Kornfeld, Mélanges Robert,
180-186). Antíoco III se apoderó de ella a finales del siglo III
a.C. Derrotado por los romanos en la 188, se le cedió al rey de
Pérgamo. En el 133 a.C pasó a ser propiedad directa de Roma.
Quedará destruida por un terremoto en el año 17.

En el siglo I a . C , poseía Sardes una de las comunidades
judías más importantes de Asia Menor. Al igual que en Efeso
y otras ciudades mayores del Mediterráneo oriental, los judíos
habían levantado en ella su sinagoga. Según Josefo (Ant.
14,235 y 260), «desde los primeros tiempos» (ap arches), los
judíos de Sardes «disponían de una asociación propia, de
acuerdo con las leyes de sus antepasados, y un lugar de su
propiedad» (topón idion), con toda seguridad su sinagoga. Una
enorme sinagoga más tardía (siglo III), cuyas dimensiones per-
miten inferir que la población judía era numerosa, fue descu-
bierta en 1962 (Kraabel, Mélanges Simón, 13-33).

Como en otras ciudades griegas de la diáspora e incluso de
Palestina (cf. infra, p. 140), los judíos de Sardes estaban orga-
nizados en un politeuma. En un documento conservado por Jo-
sefo {Ant. 14,259) se les llama «los ciudadanos7 judíos que ha-
bitan en nuestra ciudad» (hoi katoikountes en tei polei loudaioi
politai).

En el 49 a . C , los judíos de Sardes fueron maltratados por
los ciudadanos griegos. Estos pretendían evitar que se aprove-
chasen de los privilegios que les permitían observar las reglas
especiales de su religión («las leyes de sus antepasados»). Con
ello se intentaba socavar su posición en la ciudad sólidamente

6 El Targum de Jonatán de Abías 20 traduce Sefarad por Ispamiah o Spa-
miah, y la Peschitta o Biblia siríaca por Ispanis, es decir, España Desde fina-
les del siglo VIII, «Sefarad» es, en hebreo, la denominación habitual de la
Península Ibérica

7 Parece que a los miembros de un politeuma judío en una ciudad griega se
les llamó «ciudadanos» (politai), no porque poseyeran «igualdad de derechos
cívicos» (isopoliteía), sino por su pertenencia a la comunidad organizada, re-
conocida y relativamente autónoma denominada politeuma (sobre este pro-
blema consultar Marcus, Josephus VII, 587; Smallwood, The Jews, 225-226,
cf. supra, p 113).

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136 Las ciudades griegas

establecida. Los judíos apelaron a la autoridad romana en la
persona del procuestor L. Antonio, quien declaró que debían
mantenerse sus derechos (Ant. 14,235). Unos años más tarde,
cuando por fin se aplicaron en las ciudades orientales las leyes
romanas (de César) encaminadas a asegurar la libertad religio-
sa, un «decreto (psephisma) del pueblo de Sardes» confirmó
los derechos cívicos y religiosos de las comunidad judía (Ant.
14,259-261, ya citado).

LAS ISLAS GRIEGAS

Délos8

Pequeña isla del Mar Egeo, en medio de las Cicladas. A
partir del 130 a.C. fue gobernada por una federación de poli-
teumata («communes», cf. p. 113) de mercaderes extranjeros.
Dicha federación la administraba un gobernador ateniense. A
juzgar por 1 Mac 15,23, vivía allí una colonia judía desde el
139 a.C. Un conjunto de inscripciones abona esta afirmación.
Algunas proceden de un edificio próximo a la costa, que se
identifica fácilmente como una sinagoga. Otras, también en
griego, proceden del cementerio judío situado en la vecina isla
de Reneia. Se trata de dos estelas de mármol del siglo II a.C.
que atestiguan por vez primera la costumbre de rezar en me-
moria de los muertos (Frey 1,725; Deissmann, Licht, 351-352).
Josefo, por su parte, ha conservado dos documentos de gran
valor. Uno (Ant. 14,231-232) contiene una «resolución (pse-
phisma) del pueblo de Délos» aceptando que los judíos queden
exentos del servicio militar «habida cuenta de sus escrúpulos
religiosos». Corría el año 49 a.C. El otro (Ant. 14,213-216)
menciona una queja de los judíos de Délos e islas vecinas al
procónsul romano, porque los griegos les habían impedido
«cumplir sus costumbres ancestrales y sus deberes religiosos»
(tois patriois ethesi kai hierois chresthai). Este documento, se-
gún el cual la autoridad romana restablece los derechos de los
judíos, pertenece a los últimos tiempos de César, probable-
mente al año 44 a.C.

8 Cf. Préaux II, 511-524.

Las islas griegas 137

Rodas

Isla griega del Mar Egeo y ciudad del mismo nombre. Los
judíos estaban bien instalados en ella en el período romano,
pero dado el papel de primer orden que dicha isla desempeñó
en la vida política y económica del Mediterráneo oriental en la
época helenística, puede darse por seguro que debieron de vi-
vir y trabajar allí desde esta última época, aunque no existen
pruebas de carácter literario ni epigráfico de ello. El primer
testimonio formal de los vínculos entre judíos y habitantes de
Rodas sigue siendo 1 Mac 15,23. Varias inscripciones del perío-
do imperial proceden de la comunidad judía local (Safrai-
Stern I, 154).

Herodes el Grande fue a Rodas en varias ocasiones. Prime-
ro en el 40 a.C. Debió de detenerse allí para reparar su nave
cuando se dirigía por mar a Roma. Según Josefo, encontró a la
ciudad «muy deshecha por la guerra contra Casio. Se alojó en
casa de sus amigos Tolomeo y Safinio» (Bell. 1,280; cf. Ant.
14,377-382). Es probable que el monarca disfrutara de la acogi-
da de la población judía. Tras la batalla de Actium (31 a .C) ,
se encontró en Rodas con el vencedor, Octavio (Bell. 1,387-
388; Ant. 15,187-188). Además, aportó a la ciudad, como a
otras ciudades y estados, una sustancial ayuda económica. Se-
gún Josefo, «entregó en repetidas ocasiones dinero a los de
Rodas para sus construcciones navales y cuando se incendió el
templo pitio lo reconstruyó mucho más hermoso a sus expen-
sas» (Bell. 1,424; cf. Ant. 16,147).

Conocidos autores, que vivían y enseñaban en Rodas, escribie-
ron sobre los judíos. Así, Posidonio de Apamea (135-¿51? a.C;
Stern, Authors I, 141-147; Safrai-Stern II, 1123-1125), una de las
grandes figuras de la cultura helenística tardía, amigo de Pom-
peyo y de Cicerón. Josefo le acusa de haber suministrado argu-
mentos contra los judíos a Apión (Apion. 2,79). Se encontraba,
asimismo, allí Apolonio Molón (siglo I a . C ; Stern,
Authors 1,148-156; Safrai-Stern II, 1125-1126), uno de los mejo-
res retóricos de la época, maestro de César y Cicerón y primer
autor griego, después de Hecateo de Abdera, que parece haber
escrito un libro dedicado especialmente a los judíos. Josefo le
hace el mismo reproche que a Posidonio (ibíd.). Ambos escrito-
res, sobre todo el segundo, figuran con justicia entre las fuentes
utilizadas para el estudio del antisemitismo en la Antigüedad
precristiana. Son ante todo una prueba de que en el siglo I a.C.
el hecho judío estaba política y socialmente establecido más allá

Page 133

MAR
MEDITERRÁNEO

Rafia

Rinococure
(El-Arish)

MAPA 2 Judea bajo los seléucidas (200-164 a. C.)

Page 134

CELESIRIA

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MAR
MEDITERRÁNEO

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MAPA 3 El reino de Alejandro Janeo (103-76 a. C.)

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REINO DE NABATEOS Límites de provincias

Límites de reinos

MAPA 4 Palestina bajo los Herodes

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