Download [email protected] Derivas en la educación digital - Alejandro Piscitelli PDF

Title[email protected] Derivas en la educación digital - Alejandro Piscitelli
File Size902.0 KB
Total Pages69
Document Text Contents
Page 1

A
U

L
A

X
X

I
Al

ej
an

dr
o

Pi
sc

ite
lli

[email protected]
1

D
er

iv
as

e
n

la
e

du
ca

ci
ón

d
ig

ita
l

AULA
XXI

Alejandro Piscitelli

[email protected]
Derivas en la
educación digital

Hace un cuarto de siglo, Alan Kay soñó que la Dynabook, el libro
dinámico, la versión siglo XXI del lápiz y el papel reinventaría la
educación. Cuatro décadas más tarde, su sueño empieza a cum-
plirse, aunque muchos temen que se trate de una pesadilla.

Hoy, programas como Una Computadora por Chico (OLPC, o
modelos 1 a 1 equivalentes) son, seguramente, harto insu� cientes
para generar una revolución educativa, pero sirvieron para que la
industria se desperezara de su cómodo letargo –e inventara las
webtops, las laptops de bajo precio–. Y también fueron más que
útiles para que la educación se anoticiara de que los alumnos
ya no están dispuestos a someterse a una enseñanza fordista
–porque los nativos digitales están hartos de una dieta cognitiva
que no los seduce ni los prepara para futuro deseable alguno–.
Entre tanto, las industrias de “los contenidos” –especialmente las
editoriales de textos escolares, pero también los medios de comu-
nicación, la publicidad y hasta la propia política– ven amenazada
su hegemonía y tienen que generar productos multimediales cada
vez más complejos a medida y de alta calidad. Por su parte, los
docentes, al declinar el programa institucional que les dio cobijo
durante dos siglos, son invitados a reconvertirse en tutores y men-
tores, para no correr el riesgo de perder relevancia en los procesos
de aprendizaje.

El Plan Ceibal, único ejemplo en el mundo de todo un ciclo pri-
mario mediado por computadoras, tiene mucho que enseñarnos
sobre todas estas problemáticas. Ojalá aprendamos de esta expe-
riencia irreverente, cali� cada de “anomalía salvaje” en este libro.

[email protected] Derivas en la educación digital ofrece un incisivo recorrido por
las aristas de propuestas apenas esbozadas y de otros audaces
esfuerzos que han llegado a un puerto, hasta ahora, feliz. Igual,
todo está por hacerse, la indiferencia y el recato no son opciones.
Que � orezcan millones de aulas digitales.

XXI AULA XXI

Nueva III Ok!.indd 1 3/19/10 3:19:26 PM

Page 2

AULA XXI

1 @ 1

Derivas en la educación digital

Page 34

Capítulo I 37

Nos encantaría recorrer –como hace Maxwell (2006)– el camino
de la genealogía de la visión de Kay, su mediamorfosis institucional
al pasar por ArPA, XerOX, Apple y Disney entre 1966 y 2002, sus
devaneos con Flex, tratando de mejorar el Sketchpad de Ivan Suther-
land, su descubrimiento de Simula, y el poder de la recursividad,
pero todo eso va mucho más allá del presente libro, aquí queremos
recalcar las nociones –reprimidas– de la epistemología educativa
que Kay quería “soldar” en la Dynabook.

La educación como tecnología incorporada

Desde los primeros encuentros con Seymour Papert, Cynthia
Solomon y Wally Feurzeig a fines de los años 60, Kay entendió que
la computadora que él quería diseñar no era un vehículo –como
había metaforizado engelbart– sino un medio, y que como tal no
habría caminos prefijados para recorrer el territorio nunca sufi-
cientemente bien representado por el mapa.

Sus primeras musitaciones acerca de la Dynabook la imaginaban
como un libro dinámico pero interactivo y controlado por el lector
–y no al revés, como un libro tradicional controlando al lector.

en The Center of “Why” , un trabajo iluminador presentado como
Kyoto Prize Commemorative Lecture, Kay (2004) reconstruyó el pro-
ceso que lo llevó de ser un niño curioso inveterado a convertirse en
un científico primun inter pares, y enfatizó su amor descomunal por
los libros como multiplicadores de los puntos de vista, así como su
odio ancestral en contra de los libros de texto, como cristalización
del punto de vista educativamente correcto –y como metonimia de
todo currículum preestablecido.

La principal catalizadora de este pasaje fue Mary quirk, fue la
primera vez que Kay encontró a una docente (edupunk) en cuarto
grado, que le hizo sentir que el colegio primario debería ser siem-
pre una escuela de postgrado. Los chicos viven en el mismo estado
“de no saber” que un investigador hecho y formado. Como tales,
tienen que pasar por una carrera de vallas cognitivas antes de po-
der pensar por sí mismos.

Page 35

38 De la Dynabook a la XO y lo que se perdió/ganó en el camino

Como el descubrimiento es difícil y ha llevado cientos de años
llegar a nuestro no-saber actual, los chicos deben ser tutoreados, pero
no socráticamente, ya que ese formato termina demostrando lo que el
sapiente quería comprobar. el tutoreo debe consistir en una serie de en-
cuentros cercanos en una secuencia ordenada, pero invisible, que per-
mita que los chicos hagan los saltos finales por sí mismos. He aquí el
genio de Mary quirk y de todos los maestros edupunk del mundo –con
Alan Kay a la cabeza–. el maestro ignorante (ranciere, 2003; bermejo,
2009; Michea, 2009) es aquel que nunca muestra (ostenta, se pavonea o
revela) lo que sabe. Al revés, es aquel que se centra en lo que el alumno
sabe y cómo el mismo alumno puede aumentar su conocimiento.

¿Cuántas de estas ideas/propuestas han llegado masivamente a
las aulas? ¿Cuántas de estas intuiciones han sido incorporadas en dis-
positivos y en agenciamientos tecnoculturales para lograr mejorar los
aprendizajes? ¿Hasta qué punto los modelos 1 a 1 en el mundo están al
tanto de esta revolución fallida, y están tomando medidas para reme-
diarla? ¿Cuánto del espíritu de la Dynabook ha permeado finalmente
las experiencias 1 a 1? ¿es la XO la mejor o la única encarnación de
estas propuestas? ¿y si es así, con las limitaciones previsibles, es el Plan
Ceibal uruguayo (que abordaremos en los capítulos VI y VII) el único
que ha llevado masivamente al aula las propuestas del constructivismo
educativo de Papert, Kay y lo mejor de las tribus contra/cibercultura-
les de los años setenta? Piano piano se ne va lontano.

2. MODELOS DE COMPUTACIÓN 1 a 1. DE AUSTRALIA VÍA
MAINE HASTA URUGUAY

Antecedentes dispersos y poco localizables

Todo empezó en Australia. en la tradición de la educación a dis-
tancia, no tan atada a los formalismos y a las exigencias curriculares,
aprovechando la vasta geografía y cierta liviandad en el control. Lo
cierto es que un quinto grado de una escuela de mujeres en Mel-
bourne en 1990 dio el puntapié inicial y al poco tiempo cerca de 80
escuelas, en más de tres estados, bajo la supervisión de bruce Dixon,

Page 68

202 Modelos educativos. Paradigma de Broadcast y reingeniería cognitiva

Tradiciones, restauraciones, reinvenciones.
Hacia un usuario crítico local de la tecnología

Hay que volver, por tanto, a los orígenes de la computación per-
sonal, a la tradición del spreadsheet way of knowing (Levy, 1978), y
al intento de su invención en esa máquina síntesis, la Dynabook,
imaginada por Alan Kay, a las propuestas abductivas de las hojas
de cálculo y a la pregunta que las vertebra (¿qué pasaría si..?), y a
la idea genial que significa una máquina por chico (o un chico por
máquina) en el aula.

Cada uno de estos tres ejes debe ser debidamente sopesado y ana-
lizado en mayor detalle, si queremos que esta polémica abandone el
terreno de la retórica, y se convierta en un acicate para una acción
efectiva y contundente en pos de nuevas alfabetizaciones. y que,
más allá de los proyectos o pilotos existentes que ignoran todas estas
sutilezas y complejidad convirtiéndose en pasaportes para el fraca-
so –con la excepción limitada hasta ahora del Plan Ceibal–, nuevas
saturaciones no sean corroídas por las propuestas convencionales
de los Barrett y vayan más allá de cierta ingenuidad presente en los
negropontes.

Por otra parte, en nuestra insularidad no podemos olvidar las tra-
diciones de aprendizaje constructivo propiamente latinoamericanas.
Éstas, además de recurrir a Piaget y a Papert –aunque actualmente
hay algunos especialistas que insisten en que el aprendizaje memorís-
tico, encomiado por gregory Bateson al final de su vida, es indispen-
sable en la poesía y en las tablas matemáticas, en la tabla periódica de
elementos y los datos históricos y geográficos–, tienen antecedentes
importantes en Paulo Freire desde la pedagogía del oprimido a la pe-
dagogía de la autonomía, hasta llegar más recientemente a Cristina
Corea e Ignacio Lewkowicz y su Pedagogía del aburrido.

Por ello, no se trata simplemente de transplantar ingenuamente a
nuestras pampas la teoría incorporada en las máquinas –en sus pro-
gramas, en sus propuestas pedagógicas y en sus recomendaciones
de uso–, sino de rediseñarlas según nuestras tradiciones, necesida-
des y voluntades.

Page 69

capítulo VIII 203

Al transitar este camino nos daremos cuenta de que cada una de
las dos especies de máquinas tiene un DNA muy diferente, por lo
cual, antes de adoptarlas alegremente como panacea, o de resistirlas
enconadamente como si de un alienígena se tratara, debemos enfa-
tizar de qué lado estamos en la apropiación y la promoción de la ex-
presividad infantil, y qué usos creemos más valiosos, para no repetir
más de lo mismo en los intentos fallidos de tecnologizar el aula.

Similer Documents